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Nos referimos a las actividades o conductas provenientes de vecinos de otros Edificios o casas, linderos o no, que por su impacto ambiental provocan un malestar a otros, tales como ruidos altisonantes, conductas de animales domésticos, malos olores, vibraciones de equipamientos, alarmas de estacionamientos, letreros luminosos e incluso construcciones que restringen luz natural o corrientes de aire, en forma antirreglamentaria o abusiva, o radiaciones no ionizantes propagadas por radiofrecuencia proveniente de antenas; hasta arboledas de patios que invaden terrenos vecinos, sea por copas tupidas o por raíces expansivas;

Claro que para eliminarlos o morigerarlos tendiendo a la paz social y a respetar los límites al dominio, en la medida que eviten afectar a otros, deben realmente causar un perjuicio cierto, actual, permanente y verificable, puesto que la temporaneidad de una fiesta ocasional en un edificio vecino o el ladrido de un perro desde una casa lindera son inconstantes y poco verificables, tal como podría ser la alarma de un estacionamiento que funciona durante toda la noche, con mayor anuencia durante los fines de semana;

Las variantes para congraciar tales detrimentos entre perjudicados y productores pasa por los mismos carriles habituales de solución, comenzando por el diálogo, prosiguiendo con un requerimiento fehaciente en modo de intimación, con plazo y apercibimientos fijos, continuando con la mediación prejudicial y acabando en un juicio;

Con mayor frecuencia se están presentando reclamos por radiación no ionizante provenientes de las antenas celulares que pululan por las azoteas de la Ciudad; en el sentido que existen comprobaciones técnicas de algún grado de afectación a la salud de quienes las reciben, amén de ser los propios influenciados en forma directa debajo de sus torres, siendo interesados también directos en los réditos que esos alquileres proveen al Consorcio, es cierto que la irradiación se esparce en sentido parabólico y rebota incluso en muros u obstrucciones arquitectónicas, de manera que puede repercutir con mayor incidencia hacia algún vértice con respecto a otros;

En lo que hace a ruidos molestos de comercios que son linderos a los Consorcios, a lo que se pueden sumar casas de comida que esparcen olores desagradables o no, pero que contaminan la pureza ambiental propiciada en cada unidad, se encuentran alternativas de solución muy extremas a veces; con solo pensar que la música altisonante en los bares solo puede ser sofrenada por isonorización completa y hermética de las unidades afectadas o del propio local, lo cual implica de por sí, un gasto de envergadura, sea mediante cerramientos y doble vidrio en balcones o pozos de aire y luz, o bien por paneles acústicos en todo el interior de estos emisores, siendo en ambos casos soluciones que debe proporcionar quien motiva la distorsión convivencial;

Fundamentales son, en estos casos, la comprobación técnica especializada mediante pericias o informes, o dictámenes de expertos a fines de asegurar que lo aseverado tiene visos de probable admisión legal ante los Tribunales administrativos y/o judiciales, ya que el normal nivel de tolerancia, es una subjetividad dentro de ciertos rangos, en la medida que lo tolerable para unos no lo es para otros, dependiendo de características fisiológicas y psicosociológicas, también influyentes en esta temática;

Si se tratara de afectaciones sufridas por una persona y generada por otra vecina, la cuestión quedará ajena a la implicancia consorcial, mientras que si parte de un sector consorcial inidentificable, correrá por cuenta de todos los eventuales implicados [art. 1760 CCCN]; si el perjudicado fueran todos los consorcistas o la estructura, por ejemplo por humos producto de industrias linderas o por la vibración del subterráneo, la acción pasará a estar en cabeza de la representación legal del conjunto, en hombros del Administrador;

La relación del Consorcio con los Vecinos se da en los siguientes términos

= situaciones jurídicas que se pueden dar por la cercanía de la Vecindad, tanto con particulares como con otras personas jurídicas Consorcios, derivados de ruidos, olores, luminosidad, vibraciones, radiaciones no ionizantes derivadas de antenas, obstáculos a la aireación, invasión de espacio aéreo, arbustos y/o cualquier otra inmisión molesta o dañina [arts. 1973, 1977 a 1982 CCCN; Código Edificación Urbana y Código de Planeamiento Urbano del GCBA]-